Durante los últimos días se viralizó el caso de unas “tomas VIP” en Pucón, con una veintena de construcciones irregulares sobre el humedal Poza y Delta del Trancura en el lago Villarrica. El caso de las construcciones hoy se tramita en la Corte Suprema, luego de que los dueños del predio reclamaran por la orden de demolición que emitió la Municipalidad de Pucón.
Pero vecinos del movimiento ambiental MAI de Pucón relatan un conflicto que lleva décadas, entre la protección del ecosistema y la presión inmobiliaria. La disputa tendría un antecedente ligado al despojo de tierras del pueblo mapuche, con un título de merced a nombre de una comunidad que no fue considerado, dejando el humedal en manos de privados.
Construcciones sobre humedal Poza y Delta del Trancura.
Foto: Álvaro Ignacio, MAI Pucón.
Presión inmobiliaria en el humedal
Según el relato, en 1999 66 hectáreas del ecosistema son compradas por José Miguel Calvo Puig, con quien ahora se mantiene la disputa legal. Desde entonces, vecinos organizados han denunciado y logrado frenar intentos por ejecutar proyectos inmobiliarios en el predio dentro del humedal.
Uno de estos casos fue el del proyecto Bahía Pucón de una inmobiliaria de la familia dueña del predio, que contemplaba construir 13 edificios en la zona. Vecinos y la municipalidad lograron que se anule en la justicia el permiso ambiental del proyecto, al detectar que los titulares rellenaron parte del humedal ilegalmente para presentar el terreno como sitio eriazo.
El caso actual comenzó en 2019 con el relleno del terreno e instalación de un camping para motor homes. La ocupación se consolidó al punto de que hoy se puede ver una veintena de construcciones rodeadas de agua. Vecinos denuncian que los dueños rellenan con tierra constantemente interviniendo el régimen hidrológico del humedal. El caso está a la espera de un fallo de la Corte Suprema.
Disputa por el humedal depurador del Villarrica
En 2022, el Ministerio de Medio Ambiente declaró la Poza y Delta del Trancura como humedal urbano, reconociendo no solo su biodiversidad sino también su rol para evitar inundaciones en zonas urbanas y como depurador de buena parte del agua que llega al lago Villarrica.
Esta declaratoria fue reclamada por varios privados, incluyendo los dueños del predio donde se emplazan las construcciones ilegales. En 2024, estas reclamaciones lograron que el Tribunal Ambiental revirtiera la declaratoria. El Consejo de Defensa del Estado restauró el decreto y definió que el tribunal actuó ilegalmente sin contemplar toda la información ecológica sobre el humedal.
La Suprema ordenó que el tribunal redacte una nueva resolución tomando en cuenta todos los antecedentes sobre el ecosistema, la cual está pendiente. En abril se realizaron las últimas audiencias, y el caso está en estudio en el Tercer Tribunal Ambiental.
Cabe recordar que este año se aprobó, luego de una década de presión ciudadana, el https://eldesconcierto.cl/medio-ambiente/entra-vigencia-el-plan-descontaminacion-del-lago-villarrica-invertira-us-56-millones-15-anos-n5461339 que ha sufrido una intensa degradación por la intervención urbana y las actividades industriales que se desarrollan en su cuenca. El humedal en disputa cumple un rol fundamental para restaurar el equilibrio ecológico del lago.
Plan de Descontaminación del lago Villarrica,