Comenzó la "guerra del krill" en mares de la Antártica. Se trata de una nueva campaña de la fundación Paul Watson, que busca obstaculizar con acciones concretas pero no violentas, la cosecha de krill en la Antártica. Esto, porque la presencia del krill en el continente blanco es clave para la cadena alimenticia de ballenas y muchas otras especies marinas.
Barco de Paul Watson interviene buque e interrumpe cosecha de krill en la Antártica, comida clave de ballenas
En medio de la campaña contra la cosecha de krill en la Antártica, un barco de la fundación Paul Watson embistió un buque y frenó la actividad por seis horas.
El barco Endurance, tripulado por voluntarios de la fundación, embistió un mega buque de arrastre de la empresa Aker Qrill. Cabe recodar que no hubo ningún daño a la tripulación del buque ni al buque en sí mismo, ya que es de mucho mayor tamaño que el barco de la fundación. Sin embargo, lograron detener la operación de cosecha durante seis horas.
En medio de esta acción quedó la armada de Chile, que llamó por teléfono a los voluntarios de la fundación a bordo del barco Endurance, justo en medio de una transmisión en vivo de la organización por redes sociales. Desde la armada recordaron el Tratado Antártico y más adelante recurrieron al lugar para intervenir a favor del buque, según declaran desde la fundación.
El objetivo de la campaña es sobre todo el de hacer saber que existe una oposición directa a estas actividades, y también la de concientizar a la ciudadanía sobre esta actividad industrial que ha sido rechazada por la ciencia debido a su impacto ecológico en la cadena alimenticia del mar.
A lo largo de su operación, la tripulación del Endurance declara haber avistado pingüinos, focas y una ballena en las aguas circundantes a la operación industrial. Estos animales vienen a alimentarse a la zona.
Krill de la Antártica
Se estima que desde 1970 la población mundial de krill ha disminuido en un 80%, y un estudio publicado en la Smithsonian Magazine, alerta que el aumento de la pesca industrial en el océano Austral está capturando krill más rápido de lo que sus poblaciones pueden recuperarse, llamando a tomar medidas urgentes.
Por ser una fuente alta en proteína y ácidos grasos omega 3, el krill es cada vez más apetecido como superalimento tanto para humanos como para centros de cultivo de salmones. Flotas pesqueras de Chile, Noruega y hasta China están pescando krill antártico, levantando alertas en el mundo científico.
En lugares de Asia y Norteamérica se está vendiendo carne de krill antártico enlatada, así como cápsulas de aceite de krill, que prometen un suplemento nutricional con beneficios antioxidantes y enriquecido con vitaminas para el consumo humano.
El uso de harina de krill antártico también ha crecido para alimentar a los salmones en centros de cultivo. La práctica comenzó en Noruega tras estudios que demostraban como este alimento beneficiaba la salud de los salmones y mejoraba la calidad de su carne. Desde la misma industria se generaron seminarios para difundir esta información a las salmoneras en Chile, y extender su uso.