Las lluvias activaron una remoción en masa en San Carlos de Apoquindo, donde un incendio forestal había afectado más de mil hectáreas de vegetación, siendo una de las hipótesis que se barajan como causa del aluvión en Las Condes.
El desbordamiento que afectó este jueves 8 de octubre a la zona donde se emplaza el complejo deportivo de la Universidad Católica, tuvo entre los factores analizados la lluvia intensa, la pérdida de vegetación provocada por un incendio forestal y las condiciones de los sistemas destinados a conducir el agua.
La emergencia comenzó cerca de las 17:00 horas y el flujo de agua, barro y piedras avanzó por el sector de General Blanche. De acuerdo con antecedentes preliminares, el fenómeno estuvo asociado al rebalsamiento de un canal ubicado en calle Francisco Bulnes Correa.
Una ladera afectada por un incendio forestal
Uno de los elementos señalados para explicar la cantidad de material arrastrado corresponde a la pérdida de vegetación en la ladera precordillerana.
El incendio forestal comenzó el 29 de diciembre de 2025 entre los parques La Plaza Sur y San Carlos de Apoquindo. La Asociación de Municipalidades Parque Cordillera informó que el siniestro consumió 1.012 hectáreas y que el fuego afectó los dos parques.
El arquitecto y urbanista Pablo Allard, decano de la Facultad de Arquitectura y Arte de la Universidad del Desarrollo, explicó en radio ADN que la pérdida de vegetación dejó expuesto el suelo a la erosión.
Según su explicación, las raíces aportaban sustento al terreno y su pérdida dejó la ladera en una condición más vulnerable frente a las precipitaciones. El delegado presidencial de la Región Metropolitana, Germán Codina, también vinculó el estado del terreno con el incendio.
Las lluvias como factor gatillante de la remoción en masa
El director del Instituto de Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Hermann Manríquez, explicó que las lluvias intensas pueden actuar como un factor gatillante de remociones en masa cuando existen condiciones previas de vulnerabilidad en una ladera.
El académico señaló que la intensidad de las precipitaciones, la pendiente y la falta de vegetación pueden aumentar la susceptibilidad del terreno. También mencionó la intervención humana sobre las laderas y las modificaciones realizadas para instalar caminos, infraestructura o viviendas.
Manríquez explicó que, cuando el suelo recibe más agua de la que puede infiltrar, comienza a saturarse. El aumento de humedad también incrementa el peso del terreno y puede reducir su estabilidad, favoreciendo que el material se movilice por una pendiente.
En el caso de San Carlos de Apoquindo, Allard apuntó además a una isoterma cero elevada durante el episodio de precipitaciones. Según su explicación, esto provocó lluvia en sectores donde habitualmente se registran precipitaciones en forma de nieve, aumentando el escurrimiento hacia las quebradas.
El problema de los colectores y el flujo hacia las calles
Otro de los factores señalados corresponde a la infraestructura destinada a conducir el agua de las quebradas.
Allard explicó que varias quebradas del sector se encuentran entubadas y que los colectores tienen una capacidad limitada. Cuando el flujo incorpora barro, piedras y ramas, el material puede obstruir los ingresos de estos sistemas.
Codina señaló que el material arrastrado desde la precordillera taponeó el ingreso a dos ductos paralelos en General Blanche. Según los antecedentes publicados durante la emergencia, el sistema colapsado permitió que parte del flujo avanzara por la calle.
Chilevisión reconstruyó preliminarmente el recorrido del aluvión a partir de reportes de Carabineros, Bomberos y usuarios. Según esa reconstrucción, el torrente recorrió gran parte de la avenida General Blanche, desde el sector precordillerano hacia el poniente.
El episodio fue descrito además como un “flash flow”, término utilizado para referirse a un flujo repentino de agua que puede transportar sedimentos y otros materiales por una pendiente. El País abordó este concepto al analizar el fenómeno registrado en Las Condes.
Incendio, lluvia e infraestructura: los factores observados
Los antecedentes disponibles permiten identificar varios factores que coincidieron durante la emergencia, pero las fuentes consultadas no establecen que uno solo explique por completo el aluvión.
La lluvia intensa actuó como factor gatillante de la remoción en masa, mientras que la pérdida de vegetación tras el incendio dejó material expuesto a la erosión. A ello se sumaron las condiciones de la isoterma cero y las dificultades registradas en los sistemas de conducción de agua.
La relación entre incendios forestales, pérdida de vegetación y vulnerabilidad del suelo resulta especialmente relevante en este caso, debido a que el incendio que afectó la zona ocurrió menos de un año antes del aluvión y alcanzó 1.012 hectáreas de superficie.