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Sostenibilidad corporativa

Cómo la inteligencia artificial ayuda a las empresas a reducir la huella de carbono y optimizar su energía

La Inteligencia Artificial optimiza recursos y minimiza residuos, impulsando la sostenibilidad empresarial y la reducción de la huella de carbono.

Por Pablo Oyarzún 13 de mayo de 2026 - 20:30

La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una herramienta central para que las empresas logren avanzar hacia modelos más sostenibles. Sus aplicaciones abarcan desde la eficiencia energética hasta la trazabilidad de proveedores, con casos de éxito concretos: una compañía tecnológica logró reducir en un 40% la energía destinada al enfriamiento de sus centros de datos.

A su vez, una cadena de supermercados recortó un 30% el desperdicio de alimentos perecederos gracias al análisis de datos de ventas y patrones climáticos.

Inteligencia artificial y el consumo energético

En el ámbito de la energía, los sistemas basados en IA analizan patrones de consumo y proponen soluciones personalizadas. En edificios corporativos, la tecnología puede ajustar automáticamente la iluminación y la climatización según la ocupación y las condiciones climáticas. También permite predecir altos momentos de demanda para equilibrar la carga en redes eléctricas y fomentar un uso más eficiente de fuentes renovables.

Otro campo de aplicación clave es la cadena de suministro, responsable de una parte significativa de la huella de carbono empresarial. La IA analiza datos logísticos para identificar rutas de transporte más eficientes, reducir el consumo de combustible y rastrear la sostenibilidad de los proveedores.

Este enfoque no solo disminuye el impacto ambiental, sino que también mejora la reputación de las empresas frente a clientes y socios comerciales.

Menos contaminación gracias a la IA

En materia de economía circular, los algoritmos detectan áreas donde se generan mayores residuos dentro de los procesos productivos.

En la industria alimentaria, la IA predice la demanda para evitar sobreproducción y reducir la basura. En el sector manufacturero, optimiza el uso de materiales y propone formas de reutilizar o reciclar subproductos.

La tecnología también permite evaluar el ciclo de vida completo de los productos —desde su diseño hasta su eliminación—, sugiriendo materias reciclables, calculando emisiones asociadas al transporte y proponiendo estrategias de reutilización al final de su vida útil.

En cuanto a las últimas tendencias, el uso de la IA con objetivos de sostenibilidad está en alza, con muchas empresas planificando su implementación total en uno o dos años.

La tecnología se ha vuelto además fundamental para la trazabilidad de datos en criterios ASG. No obstante, el sector también enfrenta una paradoja: la necesidad de desarrollar una IA que minimice el consumo energético de los propios centros de datos que sostienen estos sistemas.

Ejemplos a escala mundial

Según estudios de Boston Consulting Group (BCG), las compañías que aplican IA para gestionar emisiones tienen 4.5 veces más probabilidades de lograr avances significativos en descarbonización.

En cuanto a empresas tecnológicas, Google (DeepMind) utiliza IA para optimizar la refrigeración de sus centros de datos, logrando reducir la energía utilizada para este fin en un 40%. También aplica IA para predecir la generación de energía renovable, optimizando su integración en la red. Por su parte, Microsoft aplica IA para monitorear emisiones y utiliza herramientas como "Project Natick" para probar centros de datos submarinos y optimizar el uso de energía.

En el ámbito de la logística, DHL e IBM colaboran para predecir la demanda y optimizar las rutas, aminorando el consumo de combustible y las emisiones de carbono del transporte. Además, Amazon emplea IA para optimizar sus operaciones de embalaje y envío, monitorizando la carga para minimizar desperdicios y emisiones de transporte.

En términos de energía y sostenibilidad ambiental, Athena (CarbonCredits) utiliza aprendizaje automático para gestionar baterías y evitar el uso de combustibles fósiles, reduciendo emisiones de Alcance 2. Mientras que Veritree y Pachama son plataformas que utilizan IA y visión artificial para verificar proyectos de reforestación y créditos de carbono, asegurando que las plantaciones de árboles sean efectivas.

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