La Ley 21.368, conocida como Ley PUSU (Plásticos de un Solo Uso), regula en Chile la entrega de plásticos y el uso de botellas hechas de este material. Su objetivo es proteger el medio ambiente y disminuir la generación de residuos mediante la limitación de otorgar dichos productos en establecimientos de expendio de alimentos, el fomento a la reutilización y la certificación correspondiente.
Cómo Burger King y Starbucks aplican en sus tiendas la Ley de Plásticos de un Solo Uso
La Ley 21.368 concluyó su etapa final en febrero de 2026, anunciando exigencias que solamente permiten la entrega de productos confeccionados con madera, papel y/o cartón certificado biodegradable: nuevas reglas para locales que venden alimentos y que han debido adaptarse mediante diversas prácticas.
La economía circular en torno a los plásticos pretende reducir de forma progresiva hasta eliminar todos los artículos innecesarios presentes en el mercado, además de mejorar la calidad de estos y evitar que afecten la salud de personas y ecosistemas. Asimismo, fomenta la valorización de la mayor cantidad posible de los residuos generados.
Cronología de la ley
Si bien la ley se publicó en agosto de 2021, ésta prosiguió con diversas reglamentaciones. Por ejemplo, en febrero de 2022 se prohibió la entrega de productos de un solo uso, como poliestireno expandido, bombillas, revolvedores, cubiertos y palillos plásticos en lugares donde se comercializan alimentos. Respecto a las botellas, se obligó a los supermercados a ofrecer y recibir envases retornables.
Luego, en agosto de 2023, se dictó a los demás vendedores de bebestibles a ofrecer y recibir botellas retornables, ya sea mediante venta presencial o vía electrónica. Finalmente, como tercera y última etapa de carácter más estricto, en febrero de 2026 se prohibió dentro de los locales la entrega de productos de un solo uso, con excepción de que estén confeccionados con madera, papel y/o cartón certificado biodegradable.
En tanto, fuera del local se permite la entrega de productos desechables de materiales valorizables distintos del plástico o plástico certificado.
Además, supermercados y comercios con más de tres cajas deben destinar al menos el 30% de sus vitrinas a bebidas retornables y gestionar su recepción. Asimismo, las botellas desechables deben integrar material reciclado en territorio nacional, empezando con un 15% en 2025 hasta un 70% para 2060.
El caso de Burger King
Burger King, reconocida cadena de comida rápida y que opera en más de 120 países, posee 86 locales en Chile, según un reporte de septiembre de 2025 de su operadora Alsea. Ya con más de 30 años de funcionamiento, mantiene una fuerte presencia con restaurantes distribuidos a lo largo del país.
Fernando Mayoral, Gerente de Marketing de Burger King para Argentina y Chile, conversó con El Desconcierto respecto a las prácticas que han adoptado a raíz de la aplicación de la Ley PUSU, afirmando que se rigen por las leyes de los países en donde operan.
“Actualmente, hemos rediseñado nuestro empaque con productos que sean certificados, 100% compostables y acordes a la normativa vigente. Esto rige para todos los materiales que contengan plásticos de un solo uso, como vasos, tapas y potes”.
Además, complementó que por esa razón han reemplazado todos sus recipientes. “Esta iniciativa se integra a una estrategia general de packaging, donde el papel y cartón a base de madera sustituyen a los plásticos de un solo uso para el consumo en tienda”, sostuvo.
En el corto plazo, han rediseñado la experiencia para cumplir con la normativa vigente. Esto incluye la evolución de vasos, tapas y contenedores hacia soluciones fabricadas con origen sostenible.
Esto forma parte de una serie de transiciones orientadas hacia una operación circular que busca reducir su huella de carbono, confiando en que el crecimiento sostenible del negocio sea posible.
Mayoral considera que ven la implementación de la ley como una oportunidad para la industria. “Para Burger King Chile, más que una obligación, esta normativa representa nuestra convicción de ser agentes de cambio. Reafirmamos nuestro compromiso con el planeta y consideramos que el cumplimiento de la ley es una medida necesaria para proteger el ecosistema y las comunidades donde operamos”.
“Esto no sería posible sin el esfuerzo que a diario realizan nuestros colaboradores en todos los locales del país. También, agradecemos a nuestros clientes por sumarse a esta transición y los invitamos a seguir disfrutando del sabor de la parrilla en este formato responsable con el medio ambiente”, sentenció.
La estrategia de Starbucks
Por su parte, la empresa Starbucks, que opera en Chile desde 2003 también gestionado por Alsea, y que posee más de 160 tiendas en diversas ciudades del país, se refirió a la ley a través de Soledad Fantuzzi, gerente de marketing Starbucks para Alsea Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay, quien afirmó que la legislación va en línea con acciones que la compañía viene impulsando desde hace años.
Dentro de las prácticas aplicadas en tiendas se prioriza el consumo en vajilla reutilizable cuando los clientes consumen en el local. “Promovemos el uso de vasos reutilizables para pedidos para llevar —que además mantienen un beneficio de descuento— y avanzamos en la transición hacia materiales de menor impacto ambiental en nuestros productos desechables”, aseguró Fantuzzi.
Además, cree que avanzar en regulaciones que promuevan la reducción de residuos es un paso importante para enfrentar los desafíos ambientales actuales. “Este tipo de normativas también ayudan a impulsar cambios culturales y a generar mayor conciencia sobre el impacto de nuestros hábitos de consumo.”
“Desde Starbucks vemos esta ley como una oportunidad para seguir fortaleciendo prácticas que ya veníamos desarrollando, acompañando a nuestros clientes en la transición hacia una experiencia más sustentable y responsable”, afirmó.
Compromiso con la sostenibilidad
Alsea es una compañía líder en la operación de marcas gastronómicas —con Starbucks y Burger King en Chile— y entiende la sostenibilidad como un eje transversal de su estrategia y de la forma en que funciona cada una de sus marcas. Por eso, trabajan para avanzar hacia un modelo de negocio responsable que genere valor no solo para sus clientes, sino también para las comunidades y el planeta.
Mercedes Chalela, Gerente de Sostenibilidad, Comunicaciones Externas y Asuntos Públicos Alsea Sudamérica, comentó a El Desconcierto que para lograrlo, estructuraron una estrategia de sostenibilidad en tres pilares: Crecimiento, Desarrollo y Balance, que orientan su gestión hacia una operación responsable, el bienestar de las personas y el cuidado del medioambiente.
“En particular, el pilar de Balance se enfoca en promover el uso eficiente de los recursos, como energía, agua e insumos, así como en fortalecer la gestión de residuos en toda nuestra operación. Entre nuestras acciones, impulsamos programas de reciclaje y correcta disposición de residuos, incluyendo la gestión de materiales reciclables, aceite vegetal usado y residuos orgánicos”, expresó.
Con estas iniciativas, en 2025 gestionaron más de 1138 toneladas de estos residuos en la región, contribuyendo a una operación más circular y responsable. Además, adquirieron Certificados Internacionales de Energía Renovable (IRECs) para operaciones en Chile y Argentina, garantizando que la energía utilizada proviene de fuentes renovables y contribuye a reducir las emisiones indirectas de gases de efecto invernadero.
Finalmente, buscan ser un actor positivo en las comunidades donde están presentes, impulsando iniciativas enfocadas principalmente en seguridad alimentaria, educación y empleabilidad, causas especialmente relevantes para la industria.
“Durante el último año donamos más de 12 toneladas de alimentos, a través de Bancos de Alimentos en la región, ayudando a reducir el desperdicio y apoyar a quienes más lo necesitan”, concluyó Mercedes Chalela.