Tras la designación del nuevo vocero de gobierno Gonzalo Arenas, la exministra de la Segegob, Mara Sedini, realizó un análisis comunicacional del gobierno y entregó las directrices que, a su juicio, el Ejecutivo debería seguir para evitar que el nuevo portavoz enfrente una crisis de respaldo.
La exministra sembró dudas respecto al impacto real de esta modificación en el gabinete y advirtió que el gobierno no ha dejado en claro cuáles serán las atribuciones reales de Gonzalo Arenas ni quién asumirá la conducción efectiva de la estrategia comunicacional.
Incertidumbre por el poder real en La Moneda
En entrevista con Radio Bio Bio, Sedini recalcó que la llegada de un nuevo rostro no resolverá los flancos políticos de La Moneda si no existe un viraje profundo en la conducción estratégica de la administración.
“Antes de salir frente a cualquier micrófono, tiene que existir una estrategia. Prioridades, diagnóstico, coordinación entre ministerios y, obviamente, una conducción política clara”, afirmó.
Asimismo, la exautoridad hizo hincapié en el riesgo que corre el exdiputado si el gobierno no reestructura su dinámica de trabajo, señalando que “si esa estructura no funciona, el vocero termina enfrentando problemas que no le corresponden y termina poniendo la cara”.
Otro de los aspectos más agudos del diagnóstico apunta a la influencia que tienen figuras de peso dentro del comité político, como el ministro del Interior, Claudio Alvarado.
Al respecto, Sedini planteó abiertamente las interrogantes sobre el control de la agenda: “Lo primero es definir quién conduce la estrategia y quién toma las decisiones comunicacionales: ¿va a ser Arenas?, ¿va a ser el ministro Alvarado?, ¿va a ser el Segundo Piso?, ¿va a incidir directamente el presidente?”.
A juicio de la exvocera, el rol que desempeñará el nuevo subsecretario aún no está claro, advirtiendo que “hay que ver cuál va a ser la verdadera responsabilidad que va a tener Gonzalo Arenas o simplemente va a ser alguien que hace de speaker o parlante de lo que determinan otros o él va a tener ese poder”.
Luego, remarcó que la autoridad final recae exclusivamente en el Jefe de Estado. “Las personas tienen el mando que el presidente les entrega”, sostuvo.
Finalmente, remató señalando sobre la autoridad efectiva de Arenas: “Yo creo que eso todavía el gobierno no lo ha transparentado muy bien”.