Tropezó por cintas plásticas en el suelo de un Sodimac y ahora le deberán pagar $20 millones: Terminó con fractura de rodilla
El 9 de octubre de 2020, una clienta cayó al interior de una tienda Sodimac en Rancagua tras tropezar con zunchos —abrazaderas plásticas— que estaban en el suelo del sector de cerámicas.
Según se puede apreciar en el fallo judicial, la caída le provocó una lesión en la rodilla que, tras exámenes posteriores, fue diagnosticada como una fractura no desplazada de la rótula, lo que implicó tratamiento médico, uso de ortesis y sesiones de kinesiología durante varias semanas.
Tras el accidente, la propia empresa elaboró un informe interno donde reconoció que la caída ocurrió por la presencia de estos elementos en el piso y dispuso su retiro.
A esto se sumó un procedimiento ante el Juzgado de Policía Local, que estableció una infracción por incumplimiento del deber de seguridad hacia los clientes.
Con estos antecedentes, se presentó una demanda civil de indemnización de perjuicios ante el Primer Juzgado Civil de Rancagua, que en abril de 2024 acogió parcialmente la acción y condenó a Sodimac a pagar $576.850 por daño emergente y $20.000.000 por daño moral.
La empresa intentó revertir la decisión mediante recursos de casación en la forma y apelación.
Alegó que el tribunal de Rancagua no era competente, ya que su domicilio se encuentra en Santiago, y cuestionó tanto la existencia de las lesiones como la relación entre el accidente y los daños, incluso atribuyendo responsabilidad a la propia clienta.
La Corte de Apelaciones de Rancagua rechazó la casación, señalando que el tribunal sí era competente, ya que el accidente ocurrió en una sucursal de la empresa ubicada en esa ciudad.
Además, descartó los argumentos de fondo, concluyendo que la prueba —incluyendo documentos médicos, testigos y el informe interno— permite acreditar que la caída se produjo por los zunchos en el suelo.
El fallo, redactado por la ministra interina Andrea Urbina Salazar, sostiene que esta situación constituye una infracción al deber de seguridad que la ley impone a los proveedores y que existe una relación directa entre ese incumplimiento y las lesiones sufridas.
Con estos fundamentos, la Corte confirmó la sentencia y mantuvo la indemnización total de más de $20 millones a favor de la demandante.