Fatiga persistente pese a dormir bien: Expertos advierten que déficit de vitamina D, cortisol o hierro puede ser la causa
Sentirse cansado de forma constante, incluso después de dormir las horas recomendadas, puede tener una explicación médica.
Especialistas advierten que detrás de la fatiga persistente pueden existir alteraciones en algunos indicadores del organismo, como la vitamina D, el cortisol o las reservas de hierro.
Según explicó el director médico de CLINI, muchas personas atribuyen el agotamiento prolongado al estrés o a la falta de descanso, cuando en realidad puede tratarse de un desbalance físico medible.
De acuerdo con el especialista, estos cambios se relacionan con lo que denomina “estrés bioquímico”, es decir, alteraciones en marcadores que regulan la energía, la respuesta al estrés y el transporte de oxígeno en el cuerpo.
Entre los indicadores más relevantes se encuentran la vitamina D, el cortisol y la ferritina, que mide las reservas de hierro en el organismo.
Cuando uno o más de estos factores se encuentran alterados, la energía del cuerpo puede verse afectada y aparecer síntomas de agotamiento persistente.
La vitamina D cumple un rol importante en funciones inmunológicas y en el estado de ánimo. Datos de la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017 muestran que el 84% de las mujeres chilenas entre 15 y 49 años presenta algún grado de deficiencia de esta vitamina, mientras que un 16% tiene un déficit severo.
El cortisol, conocido como la hormona del estrés, también influye en los niveles de energía. En condiciones normales, esta hormona se eleva durante la mañana y disminuye por la noche. Cuando ese ritmo se altera, pueden aparecer problemas de sueño y cansancio durante el día.
Otro indicador clave es la ferritina. Cuando las reservas de hierro son bajas, el organismo se acerca a la anemia, lo que reduce la capacidad de oxigenación de los tejidos y puede provocar una sensación de fatiga constante.
En Chile, la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017 estima que la prevalencia de anemia en mujeres en edad fértil alcanza cerca del 6,4%, siendo la deficiencia de hierro la causa principal.
El especialista advierte que ante la fatiga persistente muchas personas recurren a café, bebidas energéticas o suplementos sin una evaluación previa.
Sin embargo, estas medidas pueden ocultar el problema sin resolver su origen. Por eso, recomienda realizar exámenes de sangre que permitan medir vitamina D, cortisol y ferritina antes de iniciar cualquier tratamiento.
Entre las señales que deberían motivar una evaluación médica se encuentran despertar cansado pese a dormir bien, dificultad para concentrarse, cambios de ánimo sin causa aparente o síntomas físicos como caída del cabello, uñas quebradizas, debilidad muscular o palpitaciones.
De acuerdo con el especialista, identificar y corregir estos déficits permite abordar la causa del agotamiento y no solo sus síntomas, evitando tratamientos o suplementos que no responden a la necesidad real del organismo.