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Se autodespidió tras meses con sueldos atrasados y cotizaciones impagas por casi un año: Ahora deberán pagarle $12,6 millones

Un trabajador se autodespidió acusando sueldos pagados tarde y cotizaciones previsionales impagas durante 2024. Tribunal laboral de Santiago acogió la demanda, declaró la nulidad del despido y ordenó pagar indemnizaciones, remuneraciones adeudadas y regularizar cotizaciones.
Por Horacio Gutiérrez Areyte 4 de marzo de 2026 - 00:00

Un coordinador audiovisual decidió poner fin a su contrato de trabajo tras denunciar que su empleador no pagaba sus cotizaciones previsionales y que las remuneraciones se pagaban de manera atrasada y fragmentada.

Según se puede apreciar en el fallo judicial, el trabajador había ingresado a la empresa en junio de 2018 y realizaba labores de coordinación de producciones audiovisuales y fotográficas, principalmente en modalidad remota.

El 7 de marzo de 2025 el trabajador invocó el llamado despido indirecto, acusando un incumplimiento grave del contrato por parte de la empresa.

En su carta señaló que durante gran parte de 2024 no se pagaron sus cotizaciones previsionales y de seguro de cesantía, además de existir retrasos reiterados en el pago de su sueldo.

También reclamó que se le adeudaba parte de su remuneración correspondiente a marzo de 2025.

El caso llegó al Segundo Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago, donde se acreditó que la relación laboral comenzó el 1 de junio de 2018 y que la remuneración mensual del trabajador ascendía a $1.075.534.

Durante el juicio se incorporaron certificados de AFP Capital y AFC Chile que confirmaron que las cotizaciones previsionales no fueron pagadas íntegramente durante varios meses de 2024.

El tribunal concluyó que el no pago de cotizaciones previsionales constituye un incumplimiento grave de las obligaciones del empleador, especialmente porque se trata de beneficios que afectan directamente la seguridad social del trabajador.

A ello se sumó la acreditación de pagos atrasados de remuneraciones.

Por estas razones, la jueza suplente del Segundo Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago acogió la demanda de despido indirecto y declaró que la relación laboral terminó por incumplimiento grave del empleador.

La sentencia condenó a la empresa al pago de $1.075.534 por indemnización sustitutiva de aviso previo, $7.528.738 por años de servicio, un recargo legal del 50% equivalente a $3.764.369 y $250.957 por remuneraciones adeudadas.

Además, el tribunal declaró la nulidad del despido debido a las cotizaciones previsionales impagas, ordenando a la empresa pagar las remuneraciones y prestaciones que se sigan devengando desde el despido hasta que la situación previsional sea regularizada, junto con enterar las cotizaciones adeudadas en AFP Capital, Isapre Banmédica y AFC Chile.

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