Venezuela, Cuba, Colombia y Chile condenan ataques en Irán y piden retomar negociaciones en la ONU
Diversos gobiernos de América Latina rechazaron la operación militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán y llamaron a retomar el diálogo en el marco de las Naciones Unidas, en medio de una escalada que, según denunciaron, pone en riesgo la estabilidad regional y global.
Los ataques se produjeron durante la madrugada del sábado, cuando fuerzas estadounidenses e israelíes realizaron bombardeos contra territorio iraní.
Teherán respondió con contraataques dirigidos a objetivos estadounidenses en Bahréin, Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos.
Medios estatales iraníes informaron que los bombardeos provocaron la muerte del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, además de otras autoridades, y causaron daños en infraestructuras políticas y militares. La Sociedad de la Media Luna Roja de Irán reportó 201 fallecidos y 747 heridos.
Llamados a frenar la escalada
Desde Caracas, el gobierno de Venezuela instó a retomar las negociaciones que estaban en curso antes de la ofensiva.
En un comunicado difundido por el canciller Yván Gil, lamentó que se haya optado por la vía militar en un contexto de esfuerzos diplomáticos. También expresó consternación por reportes de ataques a instalaciones civiles y bajas de estudiantes menores de edad.
En Cuba, el presidente Miguel Díaz-Canel afirmó que los ataques constituyen una violación del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas.
La cancillería cubana pidió al Consejo de Seguridad asumir su responsabilidad primordial de mantener la paz.
Colombia condenó el uso de la fuerza y solicitó protección inmediata para la población civil. El presidente Gustavo Petro pidió que la ONU se reúna de inmediato y declaró que es “la hora de la paz mundial”, además de criticar las decisiones de Donald Trump y Benjamin Netanyahu.
Brasil manifestó “grave preocupación” y llamó a respetar el derecho internacional y ejercer máxima moderación.
Chile condenó los ataques contra Irán y también rechazó la respuesta iraní, advirtiendo que la escalada puede afectar la estabilidad regional y la seguridad internacional. Perú y México, por su parte, exhortaron a evitar acciones que agraven el conflicto y a privilegiar los mecanismos diplomáticos.
En conjunto, los pronunciamientos reflejan un llamado regional a frenar la violencia, proteger a la población civil y reactivar las instancias multilaterales para contener la crisis.