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El Claro Arena de la UC: Alquimia sostenible de US$50 millones y “Edificio del año 2026” para ArchDaily

El nuevo estadio de la Universidad Católica ha sido destacado en todo el mundo por su forma de construcción, su sostenibilidad que lo hace amigable con el planeta y por un diseño innovador y sumamente tecnológico.
Por Cristian Neira - EFE 1 de marzo de 2026 - 00:00

El estadio Claro Arena de la Universidad Católica, reinaugurado a finales del año pasado, transformó una inversión de 50 millones de dólares en un proyecto sostenible, reconocido como “Edificio del Año 2026” en la categoría de Arquitectura Deportiva por la prestigiosa revista ArchDaily.

Además, no es un estadio muy grande en dimensiones comparado a los de otros países que tienen un tamaño que lo duplica o triplica, pero de todos modos lo hace confortable para los hinchas.

La nueva casa de la UC, no obstante, tuvo un presupuesto mayor que sus rivales en la competencia por esta distinción, pero también superó en concepto a proyectos de países como Canadá (Brown Recreation Centre), Emiratos Árabes Unidos (Saddling Boxes & Private Deck), Argentina (Plaza del Barrio Olímpico) y Colombia (el Centro de Deportes Acuáticos Salinas del Rey).

Un estadio sostenible

El camino al galardón comenzó con una decisión estratégica del club cruzado de modernizar su cancha de San Carlos de Apoquindo (1988), al oriente de Santiago, una idea que incluyó adherirse a la tendencia global del ‘naming rights’, con la empresa de telecomunicaciones del multimillonario mexicano Carlos Slim.

Fue elegido por sus condiciones de arquitectura, sustentabilidad y por ser un recinto multipropósito. Es el más moderno de Chile y uno de los más modernos de Sudamérica”, dijo Juan Tagle, presidente del club chileno.

Sostenibilidad con las tres R

En lugar de demoler y desperdiciar, el equipo optó por la autenticidad y el respeto al entorno creando un edificio con características derivadas de la lógica.

El funcionamiento del Claro Arena también es un ecosistema que cuenta con una planta fotovoltaica para uso diario y utiliza energía 100% renovable en eventos masivos. Además, incorpora una planta de tratamiento de aguas grises y una reforestación del entorno con especies nativas de bajo consumo hídrico.

El estadio está flanqueado por la belleza e impacto visual de la Cordillera de los Andes, de ahí que, a diferencia de otros recintos tradicionales enclavados en ciudades que rompen el ‘skyline’, este se funde con el entorno y lo respeta.

Su fachada de madera no es solo ornamental. Permite que las corrientes naturales de la cordillera ventilen y refresquen el recinto de forma pasiva y, a la vez, que protejan desde el deslumbramiento a los arqueros.

Una fortaleza para la UC

Desde su reinauguración en agosto de 2025, el impacto en la cancha ha sido inmediato. Con una capacidad para 20.000 espectadores y una atmósfera de cercanía total, la UC ha ganado ocho de sus últimos nueve duelos de local.

Para el entrenador de los cruzados, Daniel Garnero, “es un estadio hermoso, modelo. Ese ambiente es muy positivo para el futbolista. Además, tiene una velocidad de balón espectacular gracias a la calidad de la superficie”.

Aunque el estadio no fue sede del Mundial Sub-20 de 2025 debido a su césped sintético (pese a contar con certificación FIFA Quality Pro), su tecnología de tercera generación ha demostrado ser un aliado para el juego rápido.

Con 25.000 metros cuadrados que incluyen áreas comerciales de arriendo permanente y salones de eventos, el Claro Arena está concebido también para ser un centro de negocios y cultura.

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