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Supermercado no evitó robo de auto desde estacionamiento pese a que guardias lo vieron por cámaras: Deberán pagar $12 millones

El Primer Juzgado Civil de Rancagua condenó a un supermercado a pagar $11 millones por el valor de un vehículo robado en su estacionamiento y $1 millón por daño moral, al acreditar negligencia en la vigilancia pese a observar el robo por cámaras.
Por Horacio Gutiérrez Areyte 27 de febrero de 2026 - 00:00

En abril del año pasado, una mujer llegó hasta el supermercado ubicado en la Carretera del Cobre, en Rancagua, y dejó el vehículo de su propiedad en el estacionamiento del local.

Según se puede apreciar en el fallo judicial, mientras realizaba compras, el automóvil fue sustraído.

Las cámaras de seguridad captaron cómo un auto con los ladrones ingresó al recinto, cómo estos rondaron el lugar buscando un objetivo y cómo uno de ellos siguió a la conductora cuando bajó del vehículo, mientras otro se lo llevaba.

El Primer Juzgado Civil de Rancagua acogió la demanda de indemnización presentada contra Administradora Supermercado Hiper Limitada.

En la sentencia, el magistrado Andrés Fraser Pinto concluyó que la empresa incumplió su deber de seguridad y la condenó a pagar $11.000.000 por daño emergente a la dueña del automóvil y $1.000.000 por daño moral a quien lo conducía el día del robo.

El fallo cita el artículo 15 A N°5 de la Ley 19.496 y señala que los proveedores de estacionamientos que no adoptan medidas adecuadas para evitar robos son civilmente responsables.

Añade que esta obligación también rige para estacionamientos gratuitos. “Al ofrecer el servicio de estacionamiento al público en general, aun gratuito, tenía la obligación de implementar medidas de seguridad adecuadas”, indica.

El juez fue especialmente crítico con la actuación de los guardias. En el libro de novedades, acompañado al proceso, se describía en detalle la dinámica del robo.

El tribunal consideró “sorprendente” que, viendo en tiempo real las imágenes, no se diera aviso oportuno a los guardias en terreno. “¿Cómo no va a ser negligente (…) si sus dependientes (…) viendo todo ello, no avisaron a ninguno de los guardias (…) para evitar lo que estaba ocurriendo?”, plantea la resolución.

Para fijar el daño emergente, el tribunal se basó en un informe de tasación que valoró el vehículo en $11.000.000 a julio de 2025.

En cuanto al daño moral, estimó que la angustia y desazón sufridas por la conductora justificaban una indemnización de $1.000.000, considerando que el robo ocurrió en su ausencia y sin amenazas directas.

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