Deberán pagarle $35 millones tras ser inocente y pasar más de 1 año preso: Fiscalía lo acusó con foto de cuando tenía 16 años
Era un joven de 22 años cuando fue detenido por un robo que no cometió. La acusación se basó en un reconocimiento fotográfico realizado con una imagen antigua, de cuando tenía 16 años.
Según se puede apreciar en el fallo judicial, con ese único antecedente fue formalizado por el Ministerio Público y enviado a prisión preventiva. Permaneció un año y 22 días en la cárcel, y luego otros cuatro meses y 28 días con arresto domiciliario parcial.
Durante ese tiempo insistió en su inocencia. Sin embargo, la medida cautelar más gravosa se mantuvo mientras avanzaba la investigación.
En paralelo, en el sitio del suceso existían huellas dactilares que permitieron identificar a los verdaderos responsables. Ambos fueron finalmente condenados en el 14° Juzgado de Garantía de Santiago.
El 23 de septiembre de 2019, en esa misma causa, se decretó su sobreseimiento total y definitivo por la causal del artículo 250 letra b) del Código Procesal Penal, esto es, cuando “apareciere claramente establecida la inocencia del imputado”. La resolución se dictó sin oposición del ente persecutor.
Con estos antecedentes, el Segundo Juzgado Civil de Santiago acogió la demanda de indemnización presentada contra el Estado.
El juez Manuel Figueroa Salas concluyó que la actuación del Ministerio Público fue “injustificadamente errónea” y arbitraria.
El fallo señala que resultaba “ilustrativo del actuar negligente” que los verdaderos autores fueran identificados mediante “prueba científica objetiva”, y que la investigación disponía de medios idóneos “sin necesidad de recurrir a un reconocimiento fotográfico practicado con infracción al protocolo institucional”.
Añade que la mantención de la prisión preventiva, pese a la existencia de antecedentes exculpatorios, configuró una conducta arbitraria.
Por ello, el tribunal condenó al fisco a pagar $5.736.000 por lucro cesante y $30.000.000 por daño moral al joven.
Además, ordenó el pago de $20.000.000 por daño moral a su madre, al acreditarse el impacto que la privación de libertad tuvo en ambos.