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“Vamos a tener que volver al azucarero y la botellita de soya”: Expertas explican nuevas normas de plástico en locales de comida

Entró en vigencia una nueva norma que prohíbe la entrega de cualquier material plástico para consumo dentro de locales de comida, a menos que este sea lavable y reutilizable. La ley requiere cambios en los locales que entregan vasos, sachets y otros envases con recubrimiento plástico.
Por María del Mar Parra 13 de febrero de 2026 - 00:00

A partir de este 13 de febrero queda en vigencia una nueva norma de la Ley de Plásticos de Un Solo Uso, que obliga a un cambio cultural profundo sobre cómo se consume comida dentro y fuera de locales como cadenas grandes de comida rápida.

Las nuevas disposiciones deberían haberse aplicado en 2024 pero su entrada en vigencia se fue retrasando en medio de acusaciones de lobby de grandes cadenas de comida rápida. Pero ya desde 2021, cuando se aprobó la ley, en ella quedaban estipulados los plazos graduales de aplicación de normas, dando a los comercios un período para prepararse.

Para consumir comida dentro del local, ya no se podrá entregar ningún envase desechable, a menos que sea de madera, bamboo, cartón o papel certificado como biodegradable. Queda prohibido cualquier tipo de plástico para consumo dentro de locales de comida, a menos que sea plástico que se pueda lavar y volver a utilizar.

Para el consumo fuera de los locales, se prohíbe cualquier envase con material plástico, a menos que este pueda ser compostable, ya sea a nivel domiciliario o con un sistema industrial. Estos plásticos deben estar certificados por el Ministerio de Medio Ambiente.

Cambio cultural

Para el consumo dentro de locales de comida, la mayor complejidad es para aquellas cadenas que no usan loza o servicios de metal como sí ocurre en fuentes de soda y otros establecimientos de barrio. Dentro de estas, el desafío está en transformar los envases en los que se entregan líquidos o comida líquida.

Sachets de un solo uso o vasos con recubrimiento plástico ya no podrán ser entregados dentro de los locales, obligando a cambios profundos en la forma de funcionar, que podrían incluir la instalación de lavavajillas para poder entregar vasos plásticos retornables y reutilizables, por ejemplo.

Las nuevas disposiciones no solo exigen un cambio en el funcionamiento de locales de comida sino también un cambio cultural sobre hábitos a las que la ciudadanía se ha acostumbrado al ir a un local, consumir comida y poder tirar a la basura todos los envases que se utilizaron en el proceso.

“Los sachets individuales se instalaron en nuestra cultura y son completamente innecesarios pero es algo a lo que nos habíamos acostumbrado. Tenemos que entender que vamos a tener que volver a la botella de soya o el azucarero”, ejemplifica la directora de la Fundación Conexión Natural, Carola Moya.

Completo en plato de loza

Tamara Ortega, directora de Fundación Basura, llama a analizar el caso de Mall Plaza, donde se adelantaron a la entrada en vigencia de esta medida con la iniciativa Plaza Cero. Allí, locales de comida rápida como Doggis o Tommy Beans comenzaron a entregar su comida en loza reutilizable.

El método que promueve la marca de centros comerciales permite separar la loza de la comida sobrante y procesar residuos orgánicos con unas máquinas que los transforman en un líquido rico en nutrientes que se usa para el paisajismo de los mall. La vajilla, de alta durabilidad, es lavada para seguir utilizando, al igual que ocurre en un restaurante promedio.

Uno de los puntos de debate sobre la implementación de esta nueva medida ha sido el posible aumento en el uso de agua para poder lavar constantemente la loza. Sin embargo, fabricar envases de plástico, cartón y otros materiales desechables, tiene una huella hídrica mucho mayor que la necesaria para lavar platos.

En datos recopilados por Mall Plaza y validados por el Ministerio de Medio Ambiente, mientras que se necesitan 0,16 litros de agua para lavar un plato reutilizable, producir ese mismo plato pero hecho de material desechable ocupa 3,6 litros de agua, lo que significa un consumo hídrico 22 veces mayor.

En el caso de Mall Plaza, la marca de centros comerciales que es esencialmente una inmobiliaria, realizó la inversión de máquinas lava vajillas con eficiencia en el uso de agua y energía, así como de máquinas para procesar los residuos orgánicos.

Según el jefe de operaciones de la empresa, la inversión inicial se puede recuperar en un plazo “razonable” y cuantos más operadores se sumen, más rápido se puede recuperar, por lo que cuando la medida sea obligatoria también será más redituable.

Para los locales de comida que operan dentro del patio de comidas, y que implementaron la medida, se redujeron los costos de compra y traslado de envases, así como de lavado de platos ya que se encargan las máquinas del mall.

Ortega recuerda que esta ley busca reducir el enorme flujo de contaminantes y plásticos que terminan en cuerpos de agua afectando luego la salud de los ecosistemas y de las personas, que acumulan cada vez más microplásticos en sus órganos. Llama a la ciudadanía a empoderarse y exigir el cumplimiento de la ley al consumir dentro de locales, para incentivar el cambio.

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