La Corte de Apelaciones de Santiago rechazó la apelación presentada por la defensa de la exministra de la Corte Suprema Ángela Vivanco, ratificando así la medida cautelar de prisión preventiva mientras se le investiga por cohecho y lavado de activos en el marco del caso "Trama bielorrusa".
La exjueza se mantiene recluida en el Centro Penitenciario Femenino en San Joaquín, en la Región Metropolitana, desde el 30 de enero, marcando un hito histórico al convertirse en la primera exministra de la Corte Suprema en ser sancionada con la prisión preventiva.
A Vivanco se le investiga por lavado de activos y tres delitos de cohecho como parte del conflicto judicial entre el consorcio chileno-bielorruso Belaz Movitec SpA (CBM) y Codelco, donde la estatal chilena debió pagarle a dicha empresa más de 17 mil millones de pesos tras un fallo de la Corte Suprema.
Lo anterior, cuando Vivanco ejercía como ministra de la Tercera Sala del máximo tribunal del país. Por ende, se le acusa de haber firmado fallos en favor del consorcio minero chileno-bielorruso.
Todo a cambio de coimas de esta empresa. Sin embargo, el dinero no se le habría entregado directamente a ella, sino a su pareja Gonzalo Migueles —en prisión preventiva desde noviembre— a través de un cheque emitido por el abogado Eduardo Lagos.
Pero antes de llegar a Migueles, el cheque atravesó un primer filtro ya que fue a nombre de un intermediario de una casa de cambio, quien posteriormente cobró el dinero en efectivo.
Tras llegar a manos de Migueles, el dinero se le transfirió a dos conservadores de bienes raíces: Yamil Najle y Sergio Yaber, quienes "devolvieron" la plata mediante múltiples transferencias bancarias para simular legitimidad.
Ese dinero fue usado por Vivanco para pagar tarjetas de crédito, viajes al extranjero y obtener divisas fuera de Chile.