La cultura “Sí Importa”, fue la consigna de la Fundación Teatro a Mil este verano 2026, a semanas de que José Antonio Kast asuma como presidente de la República y junto a él, Francisco Undurraga como ministro de las Culturas.
La cultura como privilegio y la inminente suspensión del Pase Cultural
Palabras que en definitiva no son aleatorias y que cobran sentido tras el anuncio del futuro ministro de suspender el Pase Cultural una vez que asuma su cargo, en consecuencia del reportaje realizado por Canal 13, en el que se evidencia su mal uso por parte de jóvenes beneficiarios.
El Pase Cultural es un beneficio que se instaló en el año 2025 y que entrega un monto de $50.000 pesos a jóvenes de 18 y 19 años para que puedan costear exclusivamente artículos y/o actividades culturales como conciertos, libros, música, cine, entre otros. Sin embargo, en el reportaje mencionado se muestra cómo jóvenes lograron evitar estas limitaciones y usar el monto para otros propósitos como comprar alcohol.
Por un lado, me parece curioso que Canal 13 haga este tipo de reportajes, cuando existen un montón de cosas más escandalosas en el país. Si bien es importante visibilizar que se le está dando un mal uso al beneficio, como medio y como periodistas sabemos que cuando comunicamos con cierto tono, dramatizando la situación y haciendo ver que a los jóvenes no les interesa la cultura y solo el “carrete”, tenemos efectos que podrían ser perjudiciales para la comunidad y muy beneficiosos para ciertos sectores políticos.
Uno de ellos es quitar el Pase para la juventud y permitir que el próximo gobierno use frases como “basta de abusos”, como si quienes abusaran constantemente fueran las personas que reciben ayuda del Estado y no la clase política con los innumerables casos de corrupción.
Suspender el Pase Cultural y reducir fondos para las Culturas es simplemente dejar que quienes tienen los recursos puedan pagar para ver una obra de teatro o ir al cine o un concierto o comprar un libro. Si lo leemos así puede sonar banal, pero todas estas actividades son educación, nuevos horizontes, nuevas formas de pensar, imaginar, construir pensamiento crítico y eliminar barreras sociales.
La plata no es la única forma de pertenecer a ciertos círculos sociales, el sociólogo Bourdieu habla del “habitus”, otros del “buen gusto”, del “roce (social)” o de “tener mundo”. El capital cultural segrega y determina también nuestro contexto social y con ello, nuestras posibilidades.
Quienes pueden costear estas actividades, seguirán participando de ellas, aunque el presupuesto de Cultura no existiera, pero para quienes esta alternativa no existe, es llevar la cultura a espacios donde no ha sido siquiera pensada. La respuesta correcta no debería ser eliminar esta política al primer año de ejecutada, debería ser fortalecerla y tomar las precauciones para evitar su mal uso, sobre todo considerando que lleva menos de un año de funcionamiento.