Director regional de Conaf carga contra empresas forestales por 4 mil hectáreas de residuos que agravaron tragedia de incendios
En medio de la tragedia por los incendios forestales que han arrasado con más de 40.000 hectáreas en las regiones de Ñuble y Biobío, con miles de damnificados y lo peor, 21 fallecidos, surge un reportaje que revela la acumulación de cerca de 4 mil hectáreas de residuos forestales en zonas de interfaz urbano-forestal del Gran Concepción.
Esto, de acuerdo a lo expuesto por Biobío, se transformó en el principal combustible de las llamas que, desde el pasado sábado 17 de enero, azotan las regiones de Biobío y Ñuble, dejando más de 800 viviendas destruidas.
El polvorín de la negligencia
De acuerdo al reportaje, la Corporación Chilena de la Madera (Corma) ya había advertido en abril de 2025 sobre el riesgo “grave e inminente” de incendios de alta magnitud.
La entidad solicitó autorización para realizar quemadas controladas en 4 mil hectáreas del Gran Concepción y 800 hectáreas en Los Ángeles, con el fin de eliminar biomasa acumulada durante más de seis años.
Corma proyectó incluso que, de no actuar, podrían destruirse hasta 30 mil viviendas y perderse miles de hectáreas en un escenario catastrófico. La petición fue rechazada principalmente por los planes de descontaminación atmosférica vigentes, que tenía un calendario vigente para quemas que ya estaba vencido, según Conaf.
En 2025, se autorizaron 42 días para estas operaciones, pese a que, según expertos del sector, las quemas reguladas emiten menos del 10% de contaminantes en comparación con un incendio descontrolado.
Conaf responsabiliza a empresas forestales
En respuesta a esto, el director regional de Conaf en la Región del Biobío, Esteban Krause, responsabilizó a las empresas por la acumulación de desechos y que este fue uno de los factores que propagó las llamas.
“Las empresas forestales sabían hace cinco años que la restricción del fuego estaba presente a través del Plan de Descontaminación”, comenzó diciendo.
“Entonces, la acumulación de desechos no es responsabilidad de Conaf ni del gobierno, sino que es responsabilidad de las empresas forestales y ellos son los que deben hacer la eliminación de esos desechos”, añadió, según reprodujo Meganoticias.
Para cerrar, Krause fue enfático que “esta acumulación de desechos no se la carguen al Estado ni a instituciones del gobierno, porque como lo repito, era un hecho conocido desde el Plan de Descontaminación y del calendario de quema que habitualmente existe”.
La tragedia en el Ñuble y Biobío
Mientras la responsabilidad sigue sin asumirse, los hechos dieron la razón a las advertencias: Múltiples focos se declararon en comunas como Penco, Tomé, Lirquén, Concepción y otras del Gran Concepción, así como en sectores de Ñuble.
Condiciones extremas como temperaturas superiores a 30°C, vientos de hasta 50 km/h y baja humedad, convirtieron los cerros cargados de restos forestales en auténticos polvorines. El fuego avanzó rápidamente hacia zonas urbanas, arrasando barrios enteros y obligando a evacuaciones masivas que superaron las 50 mil personas en los primeros días.
Este jueves, la tragedia sumó una nueva víctima fatal y ya son 21 las personas que murieron por este incendio, la mayoría de la zona de Penco, que quedó encerrada debido al fuego avivado por estos desechos de las empresas forestales.