Corte Suprema condena a exintegrantes del Comando Conjunto por desaparición de estudiante y dirigente del PC
La Corte Suprema puso término definitivo a una de las investigaciones por violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura, al confirmar las condenas contra exintegrantes del Comando Conjunto por la desaparición de José Edilio Flores Garrido, estudiante universitario y dirigente del Partido Comunista, detenido el 11 de agosto de 1976 en la comuna de Pedro Aguirre Cerda, en Santiago.
La resolución fue adoptada por la Segunda Sala del máximo tribunal, integrada por las ministras María Teresa Letelier, María Cristina Gajardo y Dobra Lusic (s), junto a los abogados integrantes Eduardo Gandulfo y Raúl Fuentes.
El fallo ratificó la sentencia dictada en primera instancia por la ministra en visita Marianela Cifuentes, estableciendo la responsabilidad penal de los acusados como autores del delito de secuestro calificado, calificado como crimen de lesa humanidad.
En su decisión, la Suprema rechazó los recursos de casación presentados por las defensas en contra del fallo de la Corte de Apelaciones de San Miguel. Sin embargo, dejó sin efecto la condena por el delito de asociación ilícita, argumentando que la sentencia impugnada no contenía fundamentos suficientes para sostener dicha calificación penal.
Los condenados
Respecto de las penas, el coronel de Aviación Juan Francisco Saavedra fue condenado a 10 años de presidio mayor en su grado mínimo, sanción que deberá cumplir bajo el régimen de reclusión domiciliaria total debido a su edad y condición de vejez.
En tanto, el capitán de la Armada Daniel Guimpert Corvalán y el coronel de Carabineros Manuel Muñoz Gamboa recibieron penas de 8 años de presidio mayor en su grado mínimo.
Finalmente, el sargento segundo de Carabineros Alejandro Sáez Mardones fue sentenciado a 6 años de presidio. Todos ellos deberán cumplir condenas efectivas.
¿Qué es el Comando Conjunto?
Se trata de un organismo represivo que operaba de forma clandestina —a diferencia de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA)— durante la dictadura militar, conformada por miembros de Carabineros, la Fuerza Aérea, el Ejército, junto a civiles del grupo Patria y Libertad.
Sin embargo, tras discrepancias con la forma de operar de la DINA, el Comando Conjunto se disolvió en enero de 1977. La existencia de este organismo no se conoció hasta 1984.
50 años de la desaparición de José Edilio Flores Garrido
El abogado querellante y jefe jurídico del Estudio Caucoto Abogados, Francisco Ugás Tapia, valoró el fallo destacando su relevancia histórica y judicial, cuando este 2026 se cumplen 50 años de la desaparición de José Edilio Flores Garrido.
“El y la familia que le sobrevive puede contar con una respuesta jurisdiccional definitiva expresada en esta sentencia de la Corte Suprema, que establece los hechos que sufrió, los que califica como constitutivos del delito de secuestro calificado como crimen de lesa humanidad, y condena a los agentes que participaron en tales hechos y que actualmente se encuentran vivos, a las penas que se indican en el fallo”.
Sin embargo, "lamentamos, eso sí, la desestimación de la configuración de un delito de asociación ilícita conformada para cometer este secuestro calificado, y la consecuencial sanción de tal delito; creemos que se satisfacían todas las exigencias legales para entender que sí existía este delito, como lo expresó la Corte de Apelaciones de San Miguel”.
Desde la familia de la víctima, la reacción fue ambivalente. Roberto Flores Garrido, hermano del estudiante desaparecido, agradeció el acompañamiento recibido durante décadas en la búsqueda de justicia, pero expresó una profunda decepción por algunos aspectos del fallo, como el cumplimiento de la condena en el domicilio y no en una cárcel.
“Lamentamos que la reciente sentencia de la Corte Suprema vuelva a representar una forma de impunidad encubierta. El fallo no es proporcional a la gravedad del crimen de lesa humanidad cometido sobre la persona de mi hermano", expresó.
¿Qué ocurrió con Flores Garrido?
Según se acreditó en el proceso, el 11 de agosto de 1976, agentes de dicha organización detuvieron ilegalmente a José Edilio Flores Garrido en la vía pública, para ser trasladado al recinto clandestino denominado “La Firma”, ubicado en calle Dieciocho, en Santiago.
Desde entonces, su paradero permanece desconocido, manteniéndose su condición de detenido desaparecido.