Exasesor internacional de Piñera critica ataque de Trump a Venezuela: "Para países como Chile sería un precedente devastador"
Que un país como Estados Unidos se crea tenga el poder de, con su ejército, atacar a otras naciones con el fin de acabar con algún régimen dictatorial, para el exasesor internacional del gobierno de Sebastián Piñera es un precedente muy peligroso para Chile.
Así lo dejó en claro Benjamín Salas Kantor en una carta que envió al diario El Mercurio, donde entregó su visión y advirtió lo “devastador” que podría ser esto para nuestro país u otra nación latinoamericana.
“Defender el Derecho Internacional”
El actual jefe de gabinete del presidente de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) comenzó diciendo que “defender el Derecho Internacional exige aceptar una premisa a veces incómoda: La violación sistemática de las normas por parte de un régimen no habilita a otros Estados a violarlas en respuesta”.
“Ese es precisamente el sentido de tener un Estado de Derecho. Si la legalidad de nuestras acciones dependiera de la simpatía que nos inspire una causa, las normas dejarían de ser un límite y pasarían a ser un instrumento político”, siguió.
Por eso, Salas Kantor deja en claro que, pese a que el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela se asemejaba a una dictadura, “ninguno de esos elementos autoriza, conforme a la Carta de las Naciones Unidas, una intervención militar extranjera destinada a tomar control de un territorio, incluyendo sus recursos naturales, y forzar un cambio de régimen”.
“El Derecho Internacional no es neutral frente a las violaciones graves. Permite respuestas unilaterales, incluidas sanciones severas, para enfrentar a quienes violan sus normas. Son instrumentos imperfectos, pero jurídicamente permitidos. La intervención militar, en cambio, cruza una línea distinta: no corrige la ilegalidad, la reproduce”, evidenció.
Peligros para Chile
En ese sentido, el exasesor internacional de Piñera precisa que “justificar violaciones al Derecho Internacional porque nos parecen legítimas o necesarias, es una tentación peligrosa. Nuestra primera responsabilidad debe ser defender el orden internacional liberal de posguerra, que descansa en la igualdad soberana de los Estados, la integridad territorial, la independencia política y la soberanía permanente sobre los recursos naturales”.
“La prohibición del uso de la fuerza busca precisamente resguardar esos principios. Abrir la puerta a cambios de régimen impuestos por la fuerza expone a todos los Estados a que mañana se invoquen argumentos similares contra ellos”, continuó.
Por eso, Benjamín Salas cierra advirtiendo que “para países como Chile, cuya seguridad depende de reglas comunes respetadas por todos y no del poder militar, ese precedente sería devastador. Defender el Derecho Internacional no es tibieza; es responsabilidad”.