El comercio informal y, en algunos casos, el formal, han sido foco de preocupación para el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) debido al constante aumento en la circulación de productos falsificados en el mercado chileno.
Solo entre 2024 y lo que va de 2025, el organismo ha recibido casi 900 reclamos por parte de consumidores que aseguran haber adquirido artículos fraudulentos, incluso en grandes tiendas del retail.
El problema no es menor: estos productos, aunque suelen atraer por sus precios bajos, representan serios riesgos económicos, sanitarios y legales para quienes los compran.
Además, conllevan una pérdida directa de los derechos del consumidor, como la garantía o la posibilidad de devolución.