
Entre montañas, lagos y arrayanes: Una travesía por Neuquén
Las postales de Neuquén son tan diversas que ni la Inteligencia Artificial podría haber diseñado imágenes tan maravillosas. Las aguas cristalinas, los bosques frondosos, las montañas, los volcanes, los senderos, los sabores patagónicos y los innumerables paisajes de ensueño hacen de Neuquén un destino ideal en cualquier época del año.
De este lado de la cordillera, la provincia argentina cuenta con atractivos de todo tipo, donde la naturaleza es protagonista. La Ruta de los Siete Lagos, el Parque Nacional Los Arrayanes y el complejo termal Caviahue-Copahue, al pie del único volcán activo de la Patagonia, forman parte de los imperdibles del lugar.
En cuanto a la gastronomía, la oferta es muy variada, pero entre los clásicos se destacan los chocolates de las fábricas locales, el queso de oveja, la trucha, el chivito neuquino, el cordero al horno de barro, el solomillo de jabalí y la sopa de hongos de pinos. Además, el destino se distingue por la producción de vinos de excelente calidad, que maridan perfecto con los platos y sabores típicos de la cocina neuquina.
Los turistas chilenos que quieran visitar Neuquén pueden aprovechar hasta el 31 de agosto los vuelos promocionales, desde Santiago de Chile a Buenos Aires por sólo USD 170 (más tasas e impuestos) tarifa ida y vuelta con equipaje de mano y facturado incluido. Agregando un tramo adicional dentro de Argentina, como esta ciudad patagónica, la aerolínea cuenta con opciones desde USD 50 o USD 100.
Los imperdibles de Neuquén: la Ruta de los Siete Lagos
La Ruta de los Siete Lagos es un tramo de 110 kilómetros de la RN 40, entre San Martín de los Andes y Villa La Angostura. La misma atraviesa los parques nacionales Lanín y Nahuel Huapi, por eso el recorrido en auto o taxi incluye vistas privilegiadas entre montañas, lagos, ríos cristalinos y bosques.
Si bien este camino puede realizarse en dos horas en auto, se recomienda contar con más tiempo para frenar en los miradores, así como hacer desvíos hacia otros lagos, además de los siete que le dan nombre al paseo (Lácar, Machónico, Falkner, Villarino, Escondido, Correntoso y Espejo).

La aventura, de norte a sur, comienza con el lago Lácar, en San Martín de los Andes. El mirador Pil Pil permite apreciar el paisaje entre valles, ríos y cerros. Luego, un pequeño desvío hacia el lago Meliquina permite la posibilidad de bajar a la playa y observar de cerca esas aguas únicas.
La ruta continúa después hacia el mirador del lago Machónico. A unos 20 kilómetros está el acceso al lago Hermoso, donde finaliza el Parque Nacional Lanín y comienza el Parque Nacional Nahuel Huapi. Desde la ruta se puede ver la cascada Vullignanco, un salto que supera los 20 metros de altura y trae las aguas del río Filuco, entre el bosque y las piedras.
Los visitantes continúan hacia el lago Falkner con una sucesión de playas de arena y el pequeño río que lo une al lago Villarino. De allí, hacia el sur, aparece el lago Escondido entre un bosque de coihues. El camino comienza a descender hasta Pichi Traful, brazo norte del lago Traful. Entonces el próximo desvío es la RP 65, que tras 25 kilómetros conduce al lago Traful y su villa turística.

Otra vez en la RN 40, el recorrido continúa hacia el lago Correntoso, con bahías y playas que invitan a detenerse. A unos cuatro kilómetros al sur, se cruza el puente sobre el arroyo Ruca Malen —uno de los sitios destacados para la pesca deportiva—, donde se encuentra el desvío hacia el lago Espejo Chico. Más adelante, la ruta ofrece un mirador natural con vistas al lago Espejo Grande, antes de llegar al punto final de esta travesía.
El último destino del recorrido es Villa La Angostura, a orillas del lago Nahuel Huapi, entre los cerros Inacayal, Bayo y Belvedere. Deportes de nieve, pesca y turismo aventura son algunas de las opciones que se practican allí.

Parque Nacional Los Arrayanes: “el bosque encantado”
El Parque Nacional Los Arrayanes es el único arrayanal arbóreo protegido del mundo que puede ser visitado. El arrayán es un árbol nativo de color rojizo y canela, que crece solamente un milímetro por año. Aquí, el bosque alberga ejemplares de hasta 25 metros de altura, cuya edad promedio es entre 160 y 250 años; habiendo incluso ejemplares que alcanzan los 600 años.
Para llegar al bosque hay que dirigirse a la zona de los puertos y, desde allí, se puede partir del Istmo caminando 12 kilómetros, en los que se pueden apreciar especies autóctonas del Bosque Andino Patagónico, el casco de una antigua estancia y la laguna Patagua.
La belleza del lugar que comprende una superficie de 1796 hectáreas es tal que incluso muchos lo denominan “el bosque encantado”. Desde Parques Nacionales destacan que: “Concentrado en la Península de Quetrihué (que significa “donde hay arrayán” en lengua mapuche), este denso bosque nos transporta a un paseo de ensueño en un escenario natural con atmósfera color canela; en el que a veces apenas se filtran los rayos del sol”.
Caviahue – Copahue: la fuerza del volcán y la aventura
El volcán Copahue ofrece a los turistas la posibilidad de disfrutar de vapores, algas, aguas calientes y fangos termales es una terapia de bienestar y disfrute absolutamente natural en el complejo Termas de Copahue, con sus recursos mineromedicinales. Además, otros de los imperdibles del lugar son el Salto del Agrio, los bosques de araucarias y las siete cascadas.
Caviahue y Copahue se distinguen por la existencia de bosques puros de Araucaria araucana -conocido como pehuén- un árbol milenario, sagrado y mítico, de forma particular y crecimiento lento, capaz de superar los 800 años de edad y medir más de 80 metros. Su semilla, el piñón, alimentó y sigue alimentando a generaciones y es utilizado en la actualidad en la gastronomía regional y protegido por las leyes provinciales. En la temporada primaveral, además, la ciudad se destaca por su oferta a la hora de realizar todas las actividades.
Al noreste de Caviahue, a 18 km de la misma localidad, dentro del Parque Provincial Copahue, se encuentra la imponente cascada del Salto del Agrio, que forma un circuito ideal para hacer en auto o caminando y explorar las formaciones volcánicas que la rodean. A pocos kilómetros de Caviahue, además, está la Laguna Hualcupen de agua dulce, que en verano es ideal para pasar el día, bañarse en aguas tranquilas y realizar prácticas tanto en kayak, pesca deportiva y flotadas.
También se pueden realizar cabalgatas o salidas en bicicleta de montaña, con circuitos de distintas dificultades que recorren valles, bosques y miradores naturales.
Para llegar, desde Neuquén capital, se accede por las rutas pavimentadas nacionales Nº 22 hasta la ciudad de Zapala, donde se toma la Ruta Nacional Nº 40 hasta Las Lajas para continuar por las rutas provinciales Nº 21 y Nº 26.
Desde Chile, en tanto, por el paso Internacional Pino Hachado se transitan 169 kilómetros y por Ruta Provincial Nº 26 se arriba a Copahue, ubicada al noroeste de Caviahue. Lo importante es consultar el estado de rutas con la Dirección Provincial de Vialidad de Neuquén, antes de partir; porque las inclemencias climáticas pueden tornar intransitables los caminos, sobre todo en invierno.
Cómo llegar a Neuquén desde Chile
Más allá de los vuelos promocionales, existen varios pasos fronterizos internacionales entre Neuquén y Chile para los turistas que opten por otros medios de transporte:
Cardenal Antonio Samoré: Villa La Angostura (AR) - Entre Lagos (CL), paso internacional pavimentado.
Icalma: Villa Pehuenia (AR) - Icalma (CL).
Mamuil Malal: Junín de los Andes (AR) - Curarrehue (CL).
Pino Hachado: Las Lajas (AR) - Liucura (CL).
Carirriñe: Junín de los Andes (AR) - Liquiñe (CL).
Hua Hum: San Martín de los Andes (AR) - Panguipulli (CL), cruce lacustre por transbordador o barcaza en Lago Pirihueico.
Pichachén: El Cholar (AR) - Antuco (CL).
Aquellos que deseen conocer todo lo que tiene para ofrecer este destino, podrán consultar en Visit Argentina, la plataforma oficial de turismo del país.