"Es preocupante todo lo que esta mujer ha hecho"
“Creemos que aquí al menor se le está menoscabando su dignidad, están vulnerando sus derechos y es absolutamente preocupante para nosotros como Federación Nacional de autismo, todo lo que esta mujer ha hecho en torno a la condición neurobiológica de su hijo”, cuestiona con evidente molestia.
Incluso, plantea, “no es primera vez que ella utiliza algo de su hijo, las personas que tenemos hijos autistas, - y nosotros mismos somos autistas- jamás nos grabamos y andamos mostrando cómo es una desregulación autista, porque existe la dignidad y los derechos humanos, y esta mujer pasó por alto todo eso, con tal de justificarse”, complementa.
Paralelamente, Garay asegura que para la organización que lidera, la actitud de Barriga “es totalmente inaceptable”.
“La alta exposición a detonantes de crisis autistas, cuando son provocadas, porque en este caso fue intencionalmente provocada, puede tener resultados bastante complejos en la emocionalidad del menor”, complementa.
Debemos también entender, dice Garay, "que este pequeño está expuesto a una alta sobrecarga emocional, respecto a todo lo que está viviendo su entorno familiar, por ende exponerlo aún más a este tipo de situaciones, puede traer repercusiones en su cerebro, y en su emoción, difíciles de controlar en días posteriores”.
Efecto puede ser posterior, no inmediato
“Las personas autistas no siempre evidencian la afectación que le puede provocar una situación en el momento, muchas veces pueden ser expresadas a lo largo del tiempo, o con repercusiones en mucho tiempo más", y que ni siquiera sepan, después, "por qué detonó en esa oportunidad, pero puede haber sido la acumulación de las emociones que se trataron anteriormente, y que se fueron provocando, como ha sido en el caso de Cathy Barriga”, agrega.
De hecho, Garay recalca que “las repercusiones futuras de las crisis autistas se pueden ver en los meltdown, shutdown y los burnout”.
En su desglose, detalla que el "meltdown, es cuando la gente explota externamente, cuando tú ves gritos, llanto, cuando puedes ver autoagresiones o agresiones a un tercero, mientras que "el shutdown es cuando la persona autista se va hacia adentro y puede parecer que está inmóvil, con la mirada perdida, que no reacciona ante una emoción o ante un hecho".
Y en el caso del "burnout, es una crisis de largo aliento, de largo plazo, donde la persona autista acumuló tanta emocionalidad, y tantas crisis, que entra en un estado de letargo mayor, donde incluso puede perder funciones ejecutivas importantes, dentro de las cuales podría, incluso perder las capacidades de comer, de vestirse, o las habilidades que tenía en ese momento, producto de este agotamiento emocional y sensorial extremo”.
“Entonces, cuando vemos que progenitores y en este caso la madre, provoca una crisis autista con total intención en la persona autista, es un acto de vulneración de derechos”, recalca Garay.
"Ella como madre sabe" lo que necesita su hijo
“Los cuidados que un menor autista necesita, son los mismos que cualquier menor, protección a sus derechos, dignidad, acceso a la alimentación, vestimenta, entretención, educación, salud, etcétera”, detalla luego.
Ahora, complementa, "respecto a las particularidades que tienen en su neurodesarrollo, necesitan contención, inclusión, aceptación, necesitan terapia para poder modular su perfil sensorial cuando tienen desafíos importantes para poder ser y estar en un espacio determinado".
"Pero también necesitan, con mayor razón que cualquier persona, que sean respetadas sus particularidades, entonces si ella como madre sabe que una persona autista, y su hijo en este caso no necesita que le saquen algo de la mesa, y ella va y lo saca... obviamente ese menor necesita que no hagan eso, cualquier persona autista necesita que el entorno no gestione o no potencie los detonantes que los llevarían a una crisis autista”, releva.
Cuál es la convocatoria que hacen de la entidad que lidera, es otra inquietud que nos responde Garay. “Desde la Federación Nacional de Autismo, Fenaut, nuestro llamado es que todas las personas, madres, padres, cuidadores de personas autistas, siempre brinden una protección a los derechos de las personas autistas, el derecho a la educación, el derecho a la salud”, dice.
“Peleamos tanto por exigir nuestros derechos..."
“Peleamos tanto por exigir nuestros derechos, y muchas veces las familias, por desconocimiento, o con total intención, como en este caso, son quienes menoscaban y agreden en primera instancia, y vulneran a las personas autistas”, cuestiona evidenciado la impotencia que le genera la actitud de Barriga.
De hecho, según detalla, la pelea que se ha dado es "por una sociedad neuroinclusiva, donde las personas autistas siempre seamos reconocidas como sujetos de derecho, y no de caridad".
"Por ende, para nosotros es muy importante, siempre, la protección de nuestras personas autistas, y vamos a seguir luchando por los derechos de ellas, incluso cuando tenemos que ir en contra de sus progenitores, como en este caso de Cathy Barriga, creemos que no deben haber más vulnerados, ni por sus entornos cercanos, ni por los más lejanos, creemos que las personas autistas tienen completa accesibilidad a sus derechos, se deben cautelar”, complementa.
Y la salud de las personas autistas, agrega, "debemos cuidarla y no provocar desregulaciones en contextos que sabemos lo que podría detonar una crisis”.
“El llamado al cuidado y a la protección, si bien es para todos los niños, niñas y personas de nuestro mundo, es en especial atención a la comunidad neurodivergente de nuestro país”, concluye.