El nuevo órgano dependiente del Ministerio Público que se especializará en la batalla contra el crimen organizado y delitos de clasificación compleja que requieran investigaciones transnacionales acaba de ser formalizado: la Fiscalía Supraterritorial.
La entidad, que es parte de la Agenda de Seguridad Priorizada del gobierno, pone como prioridad la persecución del crimen organizado y "dota al Ministerio Público de una herramienta especializada y con gran amplitud territorial para que pueda -de forma eficiente- enfrentar permanentemente aquellos ilícitos cuyas características suponen una problemática para el modelo regionalizado del ente persecutor", informan en la web del gobierno.
Para las 16 regiones
El nuevo órgano que tendrá injerencia en las 16 regiones del país, tiene como objetivo "exclusivamente la investigación y persecución de delitos particularmente complejos", informan desde el gobierno.
La nueva extensión del Ministerio Público estará a cargo de la figura de un Fiscal Jefe, quien será de la confianza del Fiscal Nacional, Ángel Valencia.
Desde el gobierno valoran la creación de la Fiscalía Supraterritorial debido a que nace de una reforma histórica al Ministerio Público, entidad que no había visto un cambio de esta magnitud desde su creación, en 1997.
“Es la transformación más relevante, no sólo porque pasa a tener una unidad específica para la persecución de organizaciones y bandas criminales, sino que, además de eso, dota al fiscal nacional de la capacidad para nombrar un fiscal supraterritorial que será de su exclusiva confianza”, dijo en la instancia Luis Cordero, ministro de Justicia.
Durante la instancia de anuncio, que viene a apoyar la agenda de seguridad, estuvieron presentes los ministros de Interior y Justicia, Carolina Tohá y Luis Cordero, respectivamente, junto al Fiscal Nacional, Ángel Valencia.
¿Qué son los delitos complejos?
Se definen los delitos complejos como "estructura típica en la cual el legislador reúne dos atentados diferentes entre sí y ofensores de bienes jurídicos distintos conformando una unidad específica debido fundamentalmente a la estrecha conexión entre esos dos atentados". Es decir, se consideran bajo esta clasificación aquellos siniestros que nacen de la unión de dos individuales, fusionando el acto delictual.
Por ejemplo, bajo este concepto se encuentran las distintas ramas que configuran el "tráfico de drogas", tales como la "elaboración, fabricación, transformación, preparación, extracción, traslado, importación, exportación, adquisición, transferencia, sustracción, tenencia, suministro, porte, entre otras, todas ellas sin autorización", según definiciones de la Fiscalía.