Sentada en el patio de su casa, Cristina expresa preocupación: sabe que se viene otro año de lucha ya que en el territorio de su comunidad está prevista la instalación de una línea eléctrica de alta tensión que ella define como una “columna vertebral” tendida entre Llanquihue y la isla grande de Chiloé, que pasaría por las comunas de Puerto Varas, Puerto Montt, Maullín, Calbuco y Ancud, cruzando el canal de Chacao.
La línea de transmisión, adjudicada a la empresa Transelec Holdings Rentas Limitada, trae consigo un escenario más amplio que se observa solo mirando a futuro, ya que conectaría hacia el continente una serie de parques eólicos ya planificados en Chiloé, inyectando la energía renovable allí generada en el Sistema Interconectado Central.
El “Proyecto de Línea Nueva Puerto Montt – Nueva Ancud” tiene 96 kilómetros de extensión, 251 torres y una faja de servidumbre que promedia 50 metros de ancho. Atravesaría de lleno el sector de San Antonio de Huelden, interviniendo el bosque nativo y las fuentes de agua, con un alto impacto ambiental y sin aportar beneficios a los habitantes de la isla. De hecho, inicialmente, Transelec no había considerado a los habitantes de esta zona en su proceso de evaluación ambiental. La comunidad de Cristina y las dos vecinas lograron ser incluidas en la consulta indígena, proceso que termina este 28 de febrero.