Como ya es habitual, Jair Bolsonaro quebrantó la cuarentena de Brasil y se unió a un grupo de manifestantes que se congregaron frente al Cuartel General del Ejército, en Brasilia, para solicitar el cierre del Congreso y una intervención militar.
“Estoy aquí porque creo en ustedes y ustedes están aquí, porque creen en Brasil“, dijo la autoridad en frente de la multitud.
“Ustedes tienen la obligación de luchar por su país. Cuenten con su presidente para hacer todo lo que sea necesario para que podamos mantener la democracia y garantizar aquello que es más sagrado para nosotros, que es nuestra libertad”, sostuvo.
Durante su alocución, el presidente no cuestionó el pedido de intervención militar ni tampoco las consignas a favor de la clausura del Congreso. “Todos en Brasil tienen que entender que están sometidos a la voluntad del pueblo brasileño”, sostuvo.
"Juramos un día dar la vida por la patria y vamos a hacer lo que sea posible para mudar el destino de Brasil”, agregó mientras en ciudades como en Sao Paulo, donde también hubo protestas contra el régimen de cuarentena, ya comenzaron a utilizarse excavadoras para abrir fosas en el mayor cementerio del estado.
En esta ciudad, de hecho, dos caravanas se movilizaron desde el Parque de Ibirapuera y algunos barrios acomodados hasta la céntrica Avenida Paulista, zona en la que cientos de manifestantes protestaron contra el gobernador, Joao Doria, quien pasó de ser un antiguo aliado de Bolsonaro y ahora se muestra a favor de la cuarentena.
El estado, con 1015 muertos y 14.267 casos positivos de coronavirus, es el epicentro de la enfermedad en el país donde las cifras globales hablan de casi 2500 víctimas fatales y alrededor de 40.000 casos confirmados de COVID-19.