Pero eso no fue todo. A los días de que fuera abusada, ella comenzó a sentirse "extraña". Sensación que alertaba de un embarazo, pero debido a su corta edad, nunca se le cruzó por la mente. Unos días después, Escobar le hizo una visita y cuando ella le comentó lo que le pasaba, el jefe del cartel le dijo que la acompañara donde una mujer.
"Casi inmediatamente, una señora mayor, que apenas me saludó, me dijo que me acostara en una camilla e inmediatamente insertó varios tubos de plástico en mi vientre, los que se usan para canalizar las venas, y simplemente dijo que servirían como prevención", escribe.
En la casa de la mujer, ubicada en un sector desolado de Medellín, la adolescente debió hacerse un aborto bajo la mirada de Escobar. La mujer le dijo que podía estar embarazada y le ordenó que durmiera "con esos tubos extraños dentro de mí y me vi obligada a ir a la escuela de esa manera para que mi madre no sospechara nada".
"Tuve que conectarme con mi historia y sumergirme en lo más profundo de mi alma, para reunir el coraje y revelar el triste secreto que he guardado durante 44 años", contó Henao de ahora 57 años.