Este año fue necesario hacer un listado para no olvidar. Durante 2015 políticos, empresarios y sacerdotes chilenos se destacaron al derribar la puesta en escena de que nuestro país era "la copia feliz del Edén" y contaba con instituciones incorruptibles.
Desde la Iglesia Católica hasta La Moneda, este año nadie se salvó y casi todos cayeron. Presidenciables, dirigentes de partidos políticos, empresarios y tal vez el remezón más fuerte lo sufrió la propia presidenta Michelle Bachelet cuando se enteró "por la prensa" de las cosas en las que estaba involucrado su hijo Sebastián Dávalos.
Otro de los personajes que no dejaron de aparecer mes a mes robándose los titulares de la noticia fue el diputado UDI Gustavo Hasbún y su partido, quienes fueron "protagonistas principales" de la película acaparando portadas en diversos escándalos que van desde el financiamiento ilícito, pasando por sobornos, mal uso de asignaciones parlamentarias hasta juramentos de "quemarse a lo bonzo" por Jovino Novoa. En esta última parte del caso penta, Jovino es formalizado por delitos tributarios con una condena mínima.