El gobierno de Colombia autorizó el sacrificio de al menos 80 hipopótamos descendientes de los ejemplares que pertenecieron a Pablo Escobar, debido al fracaso de los costosos métodos de control de reproducción que hicieron que esta especie invasora proliferara, poniendo en peligro a la biodiversidad local.
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Biodiversidad amenazada: Colombia sacrificará 80 hipopótamos que pertenecían a Pablo Escobar
Colombia tomó una drástica decisión para detener proliferación de estos animales considerados plaga, con el fin de proteger la biodiversidad del río Magdalena.
La decisión, tomada por la ministra de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Irene Vélez, busca frenar la expansión que amenaza la biodiversidad y genera riesgos para las comunidades rurales.
Los hipopótamos de Pablo Escobar
Estos animales, conocidos popularmente como los “hipopótamos de la cocaína”, se han convertido en uno de los mayores problemas ambientales del país.
Lo que comenzó como cuatro ejemplares importados ilegalmente en los años 80 para el zoológico privado de la Hacienda Nápoles, en Puerto Triunfo (Antioquia), hoy representa la única población salvaje de hipopótamos fuera de África.
Estos animales se han reproducido sin control y se han expandido más de 100 kilómetros desde su lugar de origen, ocupando la cuenca del río Magdalena.
Amenaza a la biodiversidad de Colombia
Tras años de intentos fallidos, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible concluyó que las estrategias de esterilización y traslado a zoológicos resultaron costosas e ineficaces.
La población actual supera los 160 ejemplares y podría alcanzar los 500 en pocos años si no se interviene de forma inmediata.
“Los hipopótamos desplazan a la fauna nativa, alteran los ecosistemas acuáticos y representan un peligro real para los pobladores rurales”, explicó la ministra Vélez al anunciar la medida.
Entre las especies afectadas destacan los manatíes del Magdalena, que ven reducido su hábitat por la presencia agresiva de estos grandes mamíferos.
La eutanasia controlada se aplicará a partir del segundo semestre de 2026 y forma parte de un plan integral de manejo de especies invasoras. Se priorizará el sacrificio de ejemplares que representen mayor riesgo para el equilibrio ecológico.
¿Cómo llegaron los hipopótamos a Colombia?
En la década de 1980, Pablo Escobar importó cuatro hipopótamos (tres hembras y un macho) para su hacienda.
Tras la muerte del narcotraficante en 1993, la Hacienda Nápoles quedó abandonada y los animales escaparon. Sin predadores naturales y con condiciones ideales en los ríos y humedales antioqueños, la población creció exponencialmente.
Hoy, Colombia es el único país del mundo fuera del continente africano con una colonia silvestre de hipopótamos. Su impacto es tan grave que en 2022 fueron declarados formalmente especie invasora por el Gobierno colombiano.
Impacto ambiental de los hipopótamos de Pablo Escobar
Los hipopótamos modifican drásticamente los ecosistemas:
- Competencia con especies nativas: Desplazan a manatíes, caimanes y aves acuáticas.
- Alteración de ríos: Su peso y hábitos alimenticios erosionan las orillas y contaminan el agua.
- Riesgo para humanos: Han protagonizado encuentros cercanos con campesinos y turistas, generando temor en las zonas rurales.
Expertos advierten que, sin control, la población podría multiplicarse hasta alcanzar más de 1.000 individuos en la próxima década, lo que convertiría el problema en irreversible.
Costosos métodos que fracasaron
Antes de optar por la eutanasia, las autoridades invirtieron millones en campañas de esterilización química y cirugías. También se exploró el traslado a zoológicos y santuarios en otros países.
Sin embargo, el alto costo logístico, los riesgos para el bienestar animal durante el transporte y la baja efectividad obligaron a tomar la decisión actual.
La medida está generado debate en Colombia y en el exterior. Organizaciones defensoras de animales critican el sacrificio, mientras ambientalistas y científicos lo respaldan como la única opción viable para salvar la biodiversidad nativa.
Las autoridades enfatizan que esta no es una solución definitiva, sino una medida de choque urgente mientras se busca un manejo a largo plazo.