Joyas chilenas inspiradas en la naturaleza y el realismo mágico llegan al New York Fashion Week 2026
El trabajo artesanal chileno tendrá presencia en una de las vitrinas más influyentes de la moda global gracias a la joyera nacional Nicole Brunser, que fue seleccionada para participar en el New York Fashion Week 2026, instancia que se desarrollará entre el 11 y el 16 de febrero y que reunirá a diseñadores de distintas partes del mundo en desfiles, presentaciones y encuentros profesionales.
Con más de 20 años de trayectoria en la joyería de autor, Brunser formará parte de la edición de febrero gracias a Flying Solo, plataforma internacional que impulsa a creadores emergentes en escenarios como Nueva York y París.
La invitación surgió luego de que un curador internacional interesado en su propuesta estética la animara a postular. “La postulación la hice el 8 de marzo, subí mi colección, y semanas después me pidieron más fotos, bocetos y mi historia como diseñadora”, recuerda la creadora.
La confirmación llegó el 23 de marzo y, tras evaluar distintas alternativas, optó por presentarse en febrero para mostrar su trabajo en la temporada Primavera–Verano 2026 del hemisferio norte.
Durante el evento, Brunser exhibirá sus piezas en ocho salidas a pasarela, con modelos escogidos por el equipo curatorial de Flying Solo, que además realiza un cruce creativo entre diseñadores de vestuario y accesorios para potenciar el diálogo estético. En total, participarán 60 creadores, de los cuales 20 corresponden al área de accesorios.
Las colecciones que viajarán a Nueva York son "la ya clásica de corazones; la colección constelación, creada a partir de hilos de plata y bronce con toques de burbujas; la colección Sur-Zido que recoge roca volcánica del lago Ranco, hilo de seda y plata; y finalmente la colección Venus que fue lanzada a finales del año 2025 como una alegoría a la representación de lo femenino en el arte clásico”,
Un oficio construido desde la identidad
Formada originalmente como diseñadora gráfica, Nicole Brunser encontró en la orfebrería un espacio para unir arte, oficio y relato.
Desde su taller en Santiago ha desarrollado piezas únicas que combinan plata, bronce, resina, pintura y piedras, con una fuerte inspiración en la naturaleza y el realismo mágico.
“Ser diseñador en Chile no es fácil. A veces se penaliza a quienes destacan o se asocia lo alternativo con falta de gusto. Pero somos muchos los que llevamos años de aprendizaje y oficio, y que valoramos profundamente lo hecho a mano. Para mí, cada persona que lleva una de mis piezas en la calle es motivo de emoción”, afirma.