Con la presencia de la alcaldesa de Lo Espejo Javiera Reyes, representantes de empresas que participaron en este hecho y de la Fundación Arcor, se inauguró un espacio público que fue recuperado para los niños y niñas de la Población Santa Olga y que antes era un microbasural y foco de delincuencia.
Está ubicado en la intersección de las calles Michoacán con Presidente Adolfo López Mateos y busca garantizar el derecho de niños y niñas a crecer en entornos seguros, saludables y favorables para su desarrollo integral, promoviendo su participación activa en la creación y mejora de los espacios que habitan.
Recuperando espacios públicos
El lugar fue priorizado debido a la alta circulación de estudiantes, familias y por concentrar diversos establecimientos educacionales.
Al respecto, la alcaldesa Javiera Reyes manifestó que “esta es una de las comunas con mayores índices de vulnerabilidad en la Región Metropolitana y eso nos pone en el desafío permanente de estar siempre alerta de todo lo que podamos hacer para poder mejorar la situación. Y en ello, las áreas públicas, los espacios públicos, las áreas verdes, son fundamentales”.
El proyecto contempló obras civiles ejecutadas con apoyo municipal, además de juegos de piso de alto tránsito que invitan a la exploración infantil, recorridos participativos, talleres para niños y niñas, plantación comunitaria y sensibilización ambiental.
Además, se contempló la realización de un taller de confección de refugios para aves, instalados en el arbolado urbano del entorno, para así reforzar el aprendizaje ambiental y el vínculo con el territorio.
Este espacio público alcanzará directamente a las comunidades del Jardín Infantil Munay, el Jardín Infantil Mi Mundo en Miniatura y la Escuela Alicia Ariztía, sumando de esta manera más de 400 niños y niñas como beneficiarios.

