René Descartes llegó a ésta, su más célebre frase, en búsqueda de una verdad que fuese absoluta. Una de la que nadie pudiese dudar. Aquí les va otra: las mujeres que nos sentimos atraídas por otras mujeres, existimos.
Las mujeres homosexuales (siento, luego existo)
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La salud sexual y reproductiva es un derecho internacionalmente reconocido
La interrupción voluntaria del embarazo no es una cuestión ajena al derecho internacional de los derechos humanos. Los órganos de Naciones Unidas han establecido estándares que vinculan su regulación y acceso con la protección de derechos fundamentales.
Tengo un tío gay, un tío abuelo gay y un tío tatarabuelo que, según se dice, también lo era, pero que a diferencia del resto, él ocultó siempre su orientación sexual.
Como verán mucha homosexualidad en la familia, pero solo hombres. ¿Seré acaso la primera lesbiana del clan? ¿Será que, a pesar de que hay más mujeres que hombres en el mundo, son más los varones homosexuales que nosotras?
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Históricamente, “solterón maduro” es gay; en cambio -como para la sociedad el deseo sexual femenino era algo inexistente hasta hace muy poco - una “solterona madura” no es más que “la tía solterona” que se quedó sola. Triste, pero real.
Un portazo de machismo en la cara, que ayudó a que todas las lesbianas que quisieron vivir en el closet durante el último siglo no tuvieran mayor problema para ocultar su orientación sexual y salvarse de la homofobia de su entorno.
No deben haber sido vidas muy felices. Siendo mujer es más fácil ocultarse. Mantenerse en el armario ha sido la opción de muchas en la historia. ¿Quién podría criticarlas?
Son y seguirán siendo miles los baúles familiares sin lesbianas en sus registros. Las mujeres homosexuales seguimos quedando bajo la alfombra. Para muchos seguimos siendo invisibles. Nosotras existimos.
Siento, luego existo
El eterno candidato al Nobel de Literatura, Milan Kundera, dice que el “pienso, luego existo” del filósofo francés, debe traducirse como “siento, luego existo”. El escritor checo asegura: “El homo-sapiens se ha convertido en un homo-sentimentalis, que ha revalorizado el sentimiento por encima de la razón. Hoy se prefiere sentir, en vez de pensar".
Explicar qué es la orientación sexual pareciera no ser necesario, pero lo es. Hoy en día está presente en la agenda nacional pero, como decían los más antiguos, es mejor que sobre a que falte.
Ser lesbiana es ser una mujer que siente atracción física y emocional por otras mujeres; porque la orientación sexual no tiene relación con ninguna otra cosa, más que con el hecho de saber de quién te atrae, quién te gusta o de quién te enamoras.
Yo pienso y siento, igual que tú. Luego existo.
